Es la Hermandad Pasionista más antigua de la Semana
Santa de Lucena, pues se funda en la Parroquia de Santiago
en el año 1564. Fueron aprobadas sus constituciones
el 14 de mayo de 1601, por el Visitador General del Obispado,
D. Gómez Meléndez, en nombre del entonces
Sr. Obispo, D. Francisco Reynoso. Conoció su época
de mayor esplendor en el s. XVIII, cuando edificó
su capilla propia (que hoy conserva) y altar en la Parroquia
de Santiago. Realizaba su estación en la noche
del Viernes Santo y cerraba la Procesión del Santo
Entierro. También acompañó a otro
Santo Entierro que aún se conserva en las dependencias
parroquiales. Tras un periodo de decadencia en los últimos
años del siglo XIX y principios de XX (llegó
a dejar de hacer su estación de penitencia, aunque
no los cultos internos), fue revitalizada la Cofradía
en 1927, por un grupo de jóvenes lucentinos, siendo
aprobadas sus nuevas Reglas por el entonces Sr. Obispo
Pérez Muñoz. Al año siguiente, haciendo
honor a su título, Nuestra Señora hizo su
recorrido sola en la noche del Sábado Santo, hasta
la actualidad.
La Hermandad mantiene especiales vínculos con la
Comunidad de MM. Agustinas Recoletas de Lucena, en cuya
Iglesia residió mientras duraron las obras de restauración
de la Parroquia de Santiago (desde 1968 a 1980) y las
de restauración de su capilla (desde 1996 a 1998).
Dicha Comunidad es Hermana Honoraria de la Cofradía.
La capilla de esta Hermandad, una vez concluidas las
obras de su restauración, fue bendecida por el
Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Antonio Infantes
Florido, Obispo emérito de Córdoba, el
21 de junio de 1998.
La imagen de Ntra. Sra. de la Soledad existente a principios
de siglo (cuya antigüedad y autoría se ignora)
fue sustituida por otra de Luis Álvarez Duarte,
y bendecida por el Iltmo. Sr. D. Valeriano Orden Palomino,
Vicario General del Obispado, el 20 de febrero de 1988.
En el interior de la actual imagen se conservan las
mascarillas de las dos anteriores.
Aunque no es titular de la Hermandad, también
está al culto una imagen de Cristo Yaciente,
obra documentada del escultor Pedro de Paz, fechada
en 1651, restaurada en 1988 por el profesor D. Salvador
Guzmán Moral, Doctor en Bellas Artes. Tras su
restauración fue bendecida el 15 de septiembre
de 1998, por Monseñor D. Juan Moreno Gutiérrez,
Canónigo Arcediano de la Santa Iglesia Catedral
de Córdoba, y Prelado de Honor de Su Santidad.
El trono de la Titular es neobarroco, de metal plateado,
obra los talleres lucentino de Angulo. Lleva el trono
medallones marianos y pasionistas dorados, jarritas
plateadas delanteras y de entrevarales, candelabros
de cola plateados y una hermosa candelería y
barras de palio labradas en metal plateado con nudos
dorados, todo obra de los talleres locales de Angulo.
Lleva la Virgen, magnífico manto y palio bordado
en tisú e hilo de oro sobre terciopelo negro
realizado en Granada hacia 1830. Corona de plata sobredorada
del s. XIX y corazón de plata sobredorado. Las
bambalinas llevan uno de los mejores y más característicos
flecos de la ciudad, en hilo de oro, y escudo bordado
en la delantera. La saya conserva bordados de la escuela
granadina del primer tercio del s. XIX.
|