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Muchas son las
fiestas que se celebran a lo largo del año, pero
son sin duda la Semana Santa y las Fiestas Aracelitanas,
las que mayor fama y arraigo poseen, y las que pueden,
sin duda, suponer un claro exponente de nuestra cultura
popular.
La Semana Santa de Lucena, de contrastada riqueza imaginera,
no se puede comprender sin entender el fenómeno
de la santería, elemento
que la distingue y diferencia de otras manifestaciones
de religiosidad popular y que se caracteriza por algo
que podemos considerar único y que es la forma
de pasear las procesiones. Estas son llevadas por los
"santeros", que
han de portar sobre el hombro las andas del "trono",
a ritmo de un toque preciso de tambor, de acuerdo con
unas estrictas normas de respeto y severa solemnidad que
pueden convertir este hecho en un logro estético
capaz de generar y transmitir emoción a los propios
santeros y a los espectadores. |
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El santero, que realiza su función a rostro
descubierto, viste a la usanza de los viejos penitentes
y hermanos de cera de las cofradías lucentinas,
llevando una "túnica"
de color según el paso que vayan a procesionar.
Para llevar sobre el hombro el trono, se usan unas "almohadillas"
colocadas en el trono que aliviarán el peso sobre
el hombro, y mediante unas "cuñas",
se reparte el peso de forma proporcional entre toda
la "cuadrilla",
consiguiéndose así que todos los santeros
lleven el mismo peso.
El "manijero",
que sería como el capataz en la costalería,
es el máximo responsable de que la procesión
salga bien. A éste le ayuda el "porrillas",
que se encarga de que la procesión vaya derecha
y perfectamente alineada en la calle, por lo que no
va santeando bajo el paso procesional, sino fuera de
él. Cada procesión tiene un paso
determinado por la tradición y el ritmo del tambor,
unívoco respecto a los demás. La Cofradía
es la que designa al manijero, normalmente con uno o
varios años de antelación, ya que éste
ha de buscar a la cuadrilla de santeros, pues ésta
varía de un año a otro, y ha de celebrar
con sus santeros las llamadas "Juntas
de Santería", especie de reunión
festiva en las que se confraternizan los santeros, con
la compañía de un buen vino y en las que
se cantan las "Saetas de
santería", popularmente llamadas
saetas borrachunas.
Los tronos suelen ser llevados por 24,
26 ó 28 santeros, dependiendo de las dimensiones
del mismo y del trono del que se trate. Cada santero,
según su posición dentro del trono, tiene
un nombre que dependerá de la esquina a la que
nos refiramos. Estas son: La esquina
del manijero, la Izquierda, la Mala y la de la Salud.
El recorrido se hace a "horquillos",
es decir que el trono descansa sobre unas horquillas
(barra de hierro cuya parte superior está preparada
para sostener los varales del trono, y suele medir 1,5
m, si bien depende de la altura de la cuadrilla), y
se para o comienza a andar, por medio del toque de una
campana que el manijero lleva en su esquina, siendo
éste quien decide cuando y donde parar.
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A continuación se muestra
un esquema de los "sitios" de cada santero para
un trono de 24 santeros.
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| Si el paso tiene
26 puestos, el santero que ocupa el lugar central en el
lateral del trono, se llamará cimbra, y no pertenecerá
a ninguna esquina, al haber un número impar de
santeros en cada lateral del paso.Si el trono tiene 28
santeros, después de la contrapata de cada esquina,
vendría la segunda contrapata. |
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Durante la Semana Santa los
pasos procesionales son llevados por la noche, salvo el
Viernes y el Domingo de Resurrección, que lo son
también por la mañana.
Desde el Domingo de Ramos al de Resurrección, quince
cofradías pasionistas hacen desfilar cuarenta pasos
procesionales por las calles de Lucena. Merecen ser destacados
la "Pollina" y Ntro. Padre Jesús de la
Agonía Orando en el Huerto, el Domingo de Ramos,
la Virgen de "Piedra" el Lunes Santo, el Stmo.
Cristo del Amor y la Virgen de la Paz ("Campanitas"),
que realizan su estación penitencial el Martes
Santo, el Stmo. Cristo del Silencio (Miércoles
Santo de madrugada, al que se le tiene un especial respeto,
quedando todo apagado y en silencio a su paso, oyéndose
tan sólo el sonido de los tambores enlutados que
lo acompañan), Ntro. Padre Jesús Amarrado
a la Columna (Jueves Santo, imagen de Pedro Roldán
a la que la gente venera de forma especial, y a la que
acompaña una peculiar diana tocada con una corneta,
llamada "Torralbo"), el Stmo. Cristo de la Sangre
(Jueves Santo), Ntra Sra. de la Soledad (Sábado
Santo), y sobre todo Ntro. Padre Jesús Nazareno
(Viernes Santo de madrugada, sin duda la imagen más
venerada y más popular, y a la que también
acompaña el "Torralbo" y millares de
fieles que le alumbran ataviados de forma especial). Ntro.
Padre Jesús Nazareno da la bendición en
3 ocasiones: a las 8 de la mañana en la Plaza Nueva,
a las 11:30 aprox. en el Coso y sobre las 2 de la tarde
en la Capillita de Jesús, a la entrada en su templo. |
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