MONUMENTO
   
DATOS ARQUITECTÓNICOS

La iglesia de Santiago es de planta rectangular, dividida en tres naves por serie y pilares octogonales que soportan arcos de ladrillo, apuntados con alfiz. Las tres naves se cubren con artesonado reconstruido siguiendo el antiguo. La capilla se halla cubierta por una sencilla cúpula semiesférica sobre pechinas, carente de cualquier motivo decorativo. La cabecera de la capilla está ocupada por un retablo, adscribible al último barroco lucentino, cuya hornacina-camarín, ocupada por el titular del templo, genera exteriormente un pequeño ábside construido posiblemente a finales del siglo XVIII. Añadido semejante presenta la capilla mayor de la nave central del Evangelio, con media naranja que cubre la capilla de Nuestra Señora de la Soledad. Hoy, decorada en armonía con el estilo mudéjar del resto del templo, se venera en ella el Cristo de la Columna y Nuestra Señora de la Esperanza. Estas dos capillas laterales se cierran con artísticas verjas de forja encargadas por la cofradía de la Soledad a Juan de Gálvez en 1744.

Su fachada principal queda condicionada por las dos aguas del tejado y por los contrafuertes que retienen los empujes de las tandas de arcos interiores. Centrada en esta fachada y entre los mencionados contrafuertes se ubica la portada principal, cuyo ingreso, con arco muy rebajado, decorado con veneras, presenta jambas constituidas por pilares compuestos y adosados. Flanqueando las jambas, sendos pináculos cuyo primer tramo está formado por una a modo de pilastra estriada, ascienden adosados al paramento. Existe constancia de que la imagen de Santiago de esta portada tiene en su pedestal la fecha 1652, en coincidencia con el blasón de los duque de Medinaceli, patronos de los templos lucentinos.

En el lado de la Epístola se abre una entrada a la que recientemente se ha colocado una hermosa portada procedente de la desaparecida ermita de Nuestra Señora de la O. Elaborada en piedra blanca consta de dos cuerpos, en el primera la puerta, de medio punto. Sobre un estrecho arquitrabe, un friso ostenta traglifos alternados con cartelas circulares o romboidales con motivos marianos. El segundo cuerpo se centra en una hornacina que cobija una hermosa imagen piedra de Nuestra Señora de la Expectación, sobre un pedestal con la fecha 1653. Se remata el conjunto con un frontón curvo, con volutas y cruz en el centro sobre un pedestal con una maría.

Muy interesante es la espadaña angular de tres cuerpos adosada a la cabecera de esta iglesia. Construida de ladrillo, se levanta sobre un zócalo elevado de grandes sillares, presentado en su primer cuerpo pares de pilastras de orden toscano, sustentado arquitrabe, friso decorado con triglifos y cornisa. El segundo cuerpo, ostenta un vano rematado en medio punto para cada cara de la espadaña, en cada uno de cuyos lados aparecen capiteles jónicos. El tercer cuerpo achaflanado en el ángulo y sensiblemente más estrecho que los inferiores, muestra un único hueco para campanas en el chaflán. Con toda seguridad se construyó en la última década del siglo XVIII, en la que la influencia del Neoclasicismo se hacía patente en las construcciones lucentinas.
   



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